El servicio requerirá contraseñas por defecto para todas las videollamadas
Zoom ha sido un fenómeno reciente que corre el riesgo de vivir un éxito fugaz. La conocida aplicación de videollamadas, que gestiona más de 200 millones de usuarios registrados, ha prometido mejoras en su seguridad y privacidad después de descubrirse en las últimas semanas algunos agujeros. Una de ellas va a ser que a partir de este sábado va a requerir el uso de contraseñas por defecto para todas las videoconferencias, explica en un comunicado la empresa. Una de las formas para unirse a una llamada son los identificadores de reuniones personales (PMI, por sus siglas en inglés), que llevan a salas virtuales reservadas permanentemente para un usuario. Pero existen otras medidas para tener un perfil robusto.
Establecer una contraseña
El uso de las contraseñas es necesario para los servicios digitales. Es, por el momento, una de las medidas de contención a ataques más seguras, pero no todas son adecuadas. Para crearla es recomendable no reutilizarla de otras plataformas o el gestor de correos electrónicos. Debe contener letras mayúsculas y minúsculas, así como otros caracteres especiales. Tampoco es buena idea que se incluyan datos personales como tu nombre o la fecha de nacimiento.
Cada reunión de Zoom se basa en una ID de reunión de 9 dígitos. Si esa identificación se hace pública de alguna manera o los «trolls» la encuentran con una simple búsqueda en la web pueden aparecer en sus chats. Desde Zoom aseguran que es importante «asegurar cualquier reunión con una contraseña para que sólo los invitados con contraseña puedan unirse a la reunión». Estas contraseñas pueden establecerse para reuniones individuales o pueden habilitarse a nivel de usuario, grupo o cuenta para todas las reuniones.
Requerir autenticación
Otra medida para proteger las conversaciones de miradas ajenas es evitar las reuniones públicas abiertas. Cuando se permite que sólo se unan usuarios autenticados, deben tener una cuenta de Zoom y estar registrados para unirse a una reunión. «La autenticación -dice la empresa en un comunicado- ayuda a garantizar que sólo los asistentes autorizados puedan unirse a la reunión».
Requerir un registro
Además de implantar una autorización previa para sumarse a una conferencia. Con Zoom se puede, entre otras cosas, pedir a los invitados que se registren con antelación con su nombre, correo electrónico e información adicional. «Esto proporciona una capa de seguridad para la reunión sin obligar a los participantes a tener una cuenta», aseguran desde la empresa.
Habilitar salas de espera
Es posible a su vez llevar un cierto control sobre los usuarios. Para ello, se recomienda poner en marcha una sala de espera, un gran recurso para proteger cualquier reunión porque es «una zona de espera virtual que evita que la gente se una hasta que sea admitida», describe la empresa. De esta manera, los anfitriones y coanfitriones de las reuniones pueden admitir a todos desde la sala de espera de una sola vez o individualmente. Para los invitados que deseen llamar por teléfono, es posible obtener con antelación el número de teléfono que utilizará. Los anfitriones sólo pueden ver a los usuarios por sus números de teléfono, y de esta manera, pueden admitir desde la sala de espera sólo a los usuarios que estaban esperando.
Añadir marcas de agua
Aunque no es exactamente una medida de protección al usuario, sí lo es para el contenido que se presenta, con lo que le puede interesar a profesionales. Los anfitriones pueden habilitar una marca de agua para proteger la privacidad de la información confidencial compartida durante una reunión.
Bloquear la reunión
Después de que todos los invitados se hayan unido y la reunión haya comenzado, es posible bloquear la reunión para evitar que alguien más se una. Esta opción está dentro del icono de seguridad en los controles de la reunión. Para ello, hay que hacer clic en la opción «Administrar participantes», ir a «Más» y luego «Bloquear reunión».
Cómo cambiar la contraseña
1.- Iniciar sesión en «Mi perfil».
2.- Desplazarse a «Contraseña de inicio de sesión» y hacer clic en «Editar», que está a la derecha.
3.- Ingresar la contraseña anterior.
4.- Ingresar luego su nueva contraseña dos veces para confirmar. Debe tener al menos 6 caracteres y no se puede únicamente caracteres consecutivos (123456 o abcdef) . Una vez hecho todo, hacer clic en «Guardar cambios».
Lo primero que se debe hacer es determinar la velocidad a la que está funcionando el router doméstico (el aparato encargado de proporcionar el internet). Para ello, se debe emplear un comprobador, desde la empresa de ciberseguridad Kaspersky recomiendan, por ejemplo, Speedtest.net o nPerf.com. Aunque hay muchos más disponibles, como Test de velocidad de Google o los propios de las operadoras.
Si ve que su conexión es buena cerca del router, pero si se aleja un poco comienza a darle problemas, deberá analizar su red mediante el empleo de una aplicación, ya sea móvil o de escritorio. Evidentemente, antes de descargarla, es importante fijarse en que no sea intrusiva y, por tanto, no solicite permisos para acceder a información sensible o a micrófonos y cámaras de seguridad. También deberá analizarla con un antivirus.
«Si, tras ejecutar una aplicación de análisis de WiFi, has descubierto que en la cocina las redes de tus vecinos están a tope, mientras que tu señal es muy débil, eso significa que tu WiFi no está haciendo su trabajo. No te desesperes; lo más probable es que el problema tenga solución», explican desde Kaspersky.
En caso de que se sospeche de la existencia de algún problema técnico es conveniente, lo primero de todo, reiniciar el router WiFi. Es una medida, aunque de perogrullo, que suele tener efectos inmediatos. Pasados unos segundos, lo más probable es que funcione la red inalámbrica como se esperaba.
Colocar el router en el lugar indicado
Puede sonar algo rudimentario, pero reubicar el router, en caso de que el reinicio no haya surtido efecto, puede ofrecer una solución al problema. «Lo normal es situar el router cerca de nuestro ordenador. Pero, en realidad, lo más práctico es colocarlo en una zona céntrica de la casa. Si lo situamos en los extremos de la vivienda, puede que la señal no llegue a la otra punta. Lo habitual es que la señal se extienda a través de círculos concéntricos. Por eso, si lo sitúas en el centro, su cobertura llegará a más lugares. Si vives en una casa de varias plantas, instálalo en un piso intermedio», explican desde Orange.
La operadora también recomienda colocar el dispositivo en un lugar elevado y que no esté cerrado, como sería el caso de un armario: «Para que su funcionamiento sea óptimo, es mejor que esté a la vista y a la misma altura de los dispositivos que se van a conectar a él. Intenta también que el router no esté cerca de elementos de metal o piedra, ni de muros macizos. Estos materiales obstaculizan el paso de la señal».
También hay que tener en cuenta que los dispositivos electrónicos, cuando están cerca del router, pueden empeorar la calidad del WiFi. Por ello, es importante tener cuidado con su disposición. «Algunos de los dispositivos inalámbricos que usamos en nuestra casa generan interferencias en la red WiFi. Comprueba qué equipos como altavoces Bluetooth, teléfono inalámbrico, microondas…, estén debidamente alejados del router WiFi», expresan desde Movistar.
Ojo con los vecinos (y con el canal)
Si la conexión sigue sin funcionar debidamente, existe la posibilidad de que sus vecinos se estén aprovechando de su red WiFi. Hay formas, más o menos complicados, de descubirlo. Una de ellas pasa por el empleo de alguna aplicación. «Existen aplicaciones que permiten a cualquier usuario acceder sin problemas a la lista se equipos conectados. Una de ellas es Who is on my wifi», apuntan desde Movistar.
También es posible comprobarlo solo hay que abrir un navegador con la dirección específica (generalmente, 192.168.1.1 o 192.168.0.1) y ver todos los movimientos. Si aparece en el listado un dispositivo que no es nuestro, pues ahí tienes una razón. El problema de que alguien sin nuestro permiso acceda al router es que una configuración inadecuada de nuestra red inalámbrica «puede permitir a un atacante robar la información que transmitimos», relatan en un comunicado expertos de la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI).
En caso de duda, Movistar también recomienda realizar cambios en la contraseña. Asimismo, recuerdan que el «password» con el que viene el WiFi de fábrica debe ser cambiado por el particular: «Si esta no se modifica corremos graves riesgos, pues el intruso podría tener acceso al panel del control de la wifi y tomar el control de nuestra red. En ocasiones, simplemente viendo la interfaz de inicio del router, se puede averiguar qué usuario y contraseña tiene por defecto haciendo una consulta en un buscador».
Desde la operadora Más Móvil expresan, por otra parte, que también existe la posibilidad de que la red del vecino esté interferiendo en la propia: «Si nuestros vecinos cuenta con un router en su casa, puede provocar que los canales de frecuencia sean similares y esto provoque que en ambos casos nos veamos asignados a una velocidad menor en nuestro WiFi».
Es posible, aunque no lo parezca, conectarse a los canales menos colapsados. «A veces, en la página de administración de tu router, hay una opción llamada control del canal que sirve para elegir uno de los canales en los que puede operar tu route», añaden desde Devolo. Los routers modernos pueden configurarse para que de manera automática encuentre el mejor canal para la red y analizar, desde un mapa, la saturación para poder elegir el que mejor se adapta a las necesidades del usuario. Esto es algo que se puede comprobar fácilmente desde servicios digitales instalados en móviles.
Utiliza cables
En muchas ocasiones la mejor opción para mejorar la conexión pasar por recuperar los engorrosos cables. Igual no se puede hacer para los dispositivos móviles o portátiles, pero puede ser una opción conveniente para las consolas de sobremesa de tipo PlayStation 4 o Xbox One, cuyos usuarios juegan a menudo con otros jugadores por internet. Conectarla directamente al router a través de su puerto Ethernet puede ayudar a la mejora de la velocidad. Con ello logremos que el aparato recibas la señal más potente. También es interesante conectar algunos aparatos en otra frecuencia, la de 5 GHz, y otros a la más extendida de 2.5 GHz, pero no todos los routers cuentan con esta particularidad. Lo más drástico es, sin embargo, cambiar de router WiFi por uno más actual o, incluso, valorar la oportunidad de contratar otra tarifa.
Todo acto educativo implica acciones comunicativas entre docente y estudiantes, quienes comparten información y la procesan para generar conocimiento. En el aula de clase, actividades como la exposición y discusión oral, la lectura de textos impresos, la ejercitación y la práctica en laboratorio se apoyan con materiales educativos como tablero, libros, documentos y manuales impresos. Estos materiales sirven como mediadores en el proceso enseñanza – aprendizaje, para comunicar los contenidos y facilitar su comprensión y apropiación.
Con las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) es posible producir medios integrando texto, imagen, audio, animación, video, voz grabada y elementos de software, almacenarlos en computadores o llevarlos a Internet para ser leídos desde un computador o un dispositivo móvil. A estos medios se les conoce como medios digitales por el hecho de estar representados en un lenguaje binario, compuesto por dígitos (0 y 1), propio de los computadores.
¿Qué son los Recursos Educativos Digitales?
Los materiales digitales se denominan Recursos Educativos Digitales cuando su diseño tiene una intencionalidad educativa, cuando apuntan al logro de un objetivo de aprendizaje y cuando su diseño responde a unas características didácticas apropiadas para el aprendizaje. Están hechos para: informar sobre un tema, ayudar en la adquisición de un conocimiento, reforzar un aprendizaje, remediar una situación desfavorable, favorecer el desarrollo de una determinada competencia y evaluar conocimientos (García, 2010).
Los recursos educativos digitales son materiales compuestos por medios digitales y producidos con el fin de facilitar el desarrollo de las actividades de aprendizaje. Un material didáctico es adecuado para el aprendizaje si ayuda al aprendizaje de contenidos conceptuales, ayuda a adquirir habilidades procedimentales y ayuda a mejorar la persona en actitudes o valores.
A diferencia de los medios que tienen un soporte tangible como los libros, los documentos impresos, el cine y la TV, los medios digitales constituyen nuevas formas de representación multimedial (enriquecida con imagen, sonido y video digital), para cuya lectura se requiere de un computador, un dispositivo móvil y conexión a Internet.
Ventajas de los Recursos Educativos Digitales
Los recursos educativos digitales tienen cualidades que no tienen los recursos educativos tradicionales. No es lo mismo leer un texto impreso cuyo discurso fluye en forma lineal, que leer un texto digital escrito en formato hipertextual estructurado como una red de conexiones de bloques de información por los que el lector «navega» eligiendo rutas de lectura personalizadas para ampliar las fuentes de información de acuerdo con sus intereses y necesidades.
Entre otras ventajas de los recursos educativos digitales están:
Su potencial para motivar al estudiante a la lectura ofreciéndole nuevas formas de presentación multimedial, formatos animados y tutoriales para ilustrar procedimientos, videos y material audiovisual.
Su capacidad para acercar al estudiante a la comprensión de procesos, mediante las simulaciones y laboratorios virtuales que representan situaciones reales o ficticias a las que no es posible tener acceso en el mundo real cercano. Las simulaciones son recursos digitales interactivos; son sistemas en los que el sujeto puede modificar con sus acciones la respuesta del emisor de información. Los sistemas interactivos le dan al estudiante un cierto grado de control sobre su proceso de aprendizaje.
Facilitar el autoaprendizaje al ritmo del estudiante, dándole la oportunidad de acceder desde un computador y volver sobre los materiales de lectura y ejercitación cuantas veces lo requiera.
Algunos recursos educativos digitales ofrecen la posibilidad de acceso abierto1. Los autores tienen la potestad de conceder una forma de licencia CreativeCommons a sus Recursos educativos que publican en la WEB, o de compartirlos con otros usuarios en espacios de la WEB 2.0 y en espacios orientados a generar redes sociales.
¿Cómo apoyar un curso con Recursos Educativos Digitales?
El uso de las TIC en educación, implica la creación, búsqueda y selección de Recursos Educativos Digitales acorde con el nivel de desarrollo cognitivo deseado, a saber:
Formación de conceptos
Los tutoriales, los hipertextos -documentos html- y los recursos audiovisuales –videos y animaciones–, permiten realizar actividades basadas en la exploración de información para adquirir y ampliar conocimientos básicos sobre un tema de estudio:
Comprensión, asociación y Consolidación de los aprendizajes
Los simuladores, las aplicaciones multimedia, los juegos educativos y las aplicaciones de ejercitación y práctica, permiten interactuar con el objeto de conocimiento para comprender procesos, desarrollar habilidades, relacionar e integrar el conocimiento.
El docente que se dispone a apoyar su curso con Recursos Educativos Digitales tiene dos vías para allegar los componentes digitales necesarios:
Búsqueda, evaluación y selección
Producción propia y publicación
Búsqueda de Recursos Digitales
Requiere conocer y aplicar estrategias de búsqueda y selección de información mediante criterios de valoración de la calidad de la información encontrada, de la pertinencia frente a los objetivos de aprendizaje y de las posibilidades de uso autorizadas por el autor mediante la licencia de uso del material publicado en la red.
Producción de Recursos Educativos Digitales
Que un Recurso Educativo Digital sea multimedial, interactivo y de fácil acceso, no es garantía de que sea efectivo para el logro de aprendizajes significativos; es necesario que su proceso de producción se haga a partir de una reflexión pedagógica sobre cómo se aprende y que se construya aplicando métodos propuestos por la didáctica sobre cómo se enseña.
Para producir un Recurso Educativo Digital el docente debe conocer ampliamente el tema que se tratará, saber plantear el objetivo de aprendizaje, saber definir los contenidos que los estudiantes deben aprender, saber definir los medios y procedimientos que facilitarán la aproximación de los estudiantes al objeto de estudio, (presentación de una situación problema, preguntas abiertas, elaboración de una hipótesis a comprobar por parte de un estudiante, etc.) (Ospina, 2004).
Además, el proceso de producción de Recursos Educativos Digitales es un proceso que requiere seguir los pasos recomendados por los expertos en diseño instruccional, como los indicados en un modelo genérico como ADDIE que contempla cinco etapas: Análisis, Diseño, Desarrollo, Implementación y Evaluación.
Recursos Educativos Digitales Abiertos o de libre acceso
El proceso educativo es un proceso colectivo donde es necesario utilizar Recursos Educativos para analizar, discutir, asimilar, reformular, proponer y generar conocimiento que debe ser difundido en la comunidad académica, en bien de la sociedad y como retroalimentación a dicho proceso. Ya muchas instituciones educativas, sus docentes e investigadores producen y publican información y contenidos académicos en Internet accesibles a todo el público, cediendo algunos derechos de autor para que su producción pueda ser utilizada, adaptada y redistribuida en forma gratuita
Ante el aumento del número de instituciones que ofrecen materiales pedagógicos en forma gratuita o abierta a todo el público, la UNESCO organizó en 2002 el primer foro mundial sobre recursos educativos de libre acceso en el que se adoptó la expresión «recursos educativos de libre acceso». Los recursos educativos de libre acceso son materiales de enseñanza, aprendizaje o investigación que se encuentran en el dominio público o que han sido publicados con una licencia de propiedad intelectual que permite su utilización, adaptación y distribución gratuita (UNESCO, 2012).
Gestión de derecho de autor para Internet con las licencias Creative Commons
Las licencias CreativeCommons son herramientas legales gratuitas que pueden ser utilizadas por los autores que quieren dar acceso libre a sus obras. Este modelo de licenciamiento ofrece un sistema flexible de derechos de autor basado en la idea de que los autores, siendo titulares de unos privilegios que la ley les reconoce, pueden elegir liberar algunos de esos privilegios con el fin de facilitar los procesos de generación y distribución del conocimiento, propiciando la circulación libre y universal del pensamiento.
¿Cómo se licencia una obra con Creative Commons?
Para licenciar una obra con Creative Commons se debe ingresar a la página web http://creativecommons.org y seguir un paso a paso para escoger las condiciones que dan forma a cada tipo de licencia, acorde con la intención del autor.
Una vez escogida la licencia, los titulares de derechos sobre las obras deben adjuntar los términos originales de la licencia a cada nueva copia que distribuyan. Por ejemplo, al copiar un texto que está bajo una licencia no comercial, debe notificarse a los destinatarios que esa copia está también bajo una licencia no comercial (Botero, 2012).
Es una plataforma en línea donde el docente podrá realizar sus propias planeaciones didácticas, incorporando a su prácticas del día a día los recursos digitales para el ámbito educativo (tales como: videos, infografías, juegos interactivos).
La plataforma incluye igualmente instrumentos para la evaluación de los logros de aprendizaje de los estudiantes, así como modelos de unidades de aprendizaje o proyectos participativos de aula puestos a disposición de los docentes. EduPlan permite a los docentes comunicarse e intercambiar experiencias entre ellos. Igualmente, sirve de instrumento para monitorear los avances educativos de los estudiantes.
La plataforma es un apoyo pedagógico que incorpora instrumentos de programación, planificación, de evaluación de los estudiantes y de intercambio de experiencias y recursos entre docentes en el territorio nacional. Consta de casi 500 secuencias curriculares, 3,000 fichas sobre recursos digitales, más de 2,000 páginas de evaluaciones y más de 10,000 páginas con propuestas didácticas, en su mayoría, Unidades de Aprendizaje.
EDMODO es una plataforma educativa que funciona igual que una red social, al estilo de facebook, tuenti o twitter. Que tiene todas la ventajas de este tipo de webs, pero sin los peligros que las redes sociales abiertas tiene, ya que se trata de crear un grupo cerrado entre el alumnado y el profesor, para compartir mensajes, enlaces, documentos, eventos, etc.
EDMODO permite crear un espacio virtual de comunicación con tu alumnado y otros profesores, en el que se puede compartir mensajes, archivos y enlaces, un calendario de trabajo, así como proponer tareas y actividades y gestionarlas.
Entre las ventajas de este servicio hay que destacar que es gratuito, está en español y que pueden registrarse los menores. Además, y esto es importante, las páginas son privadas de forma predeterminada, lo que significa que la información sólo es accesible para los que ingresan con su nombre de usuario y contraseña, es decir, el alumnado y el profesorado registrado.
En EDMODO existen tres tipos de perfiles, y cada uno de ellos puede utilizar la red de distinta forma. Estos tres perfiles son: PROFESORADO: Que es el encargado de crear los grupos y de administrarlos. Puede subir archivos, crear eventos, realizar Quiz, diseñar Asignaciones, poner Calificaciones, etc. ALUMNADO: Que sólo puede unirse a los grupos, no puede crearlos, siempre que conozca el código de acceso al mismo, y que puede descargarse archivos, consultar los eventos, contestar a las Quiz, entregar las Asignaciones una vez finalizadas, ver sus Calificaciones, enviar un archivo al profesor/a, etc. PARIENTES: Los padres y madres del alumnado también pueden acceder a EDMODO. Para ello necesitan conocer el código para parientes que le corresponde a su hijo/a, y sólo podrá consultar la actividad que realiza su hijo/a en EDMODO, sus calificaciones, eventos, etc. Además podrá ponerse en contacto con el profesor/a a través de esta plataforma. Los pasos a seguir para crear una cuenta en EDMODO, son los siguientes: Acceder a la página de EDMODO y crear una cuenta como profesor (nos piden usuario, contraseña y cuenta de e-mail) Una vez creada la cuenta, accedemos a la plataforma (de aspecto similar a una red social como Facebook) donde podemos crear un grupo, por ejemplo para nuestra aula. Una vez creado el grupo nos envían un código exclusivo para ese grupo. Este código servirá para que nuestros alumnos soliciten entrar en este grupo con el perfil Estudiante, creando un usuario, contraseña, y poniendo su nombre y apellido (no hace falta cuenta de e-mail). Cada usuario puede elegir una imagen o subir una foto dentro de Preferencias. Una vez registrado todo el grupo, cada alumno-usuario puede mandar mensajes al grupo o al profesor. Con nuestro perfil de profesor además podemos enviar al grupo encuestaso asignaciones(tareas o actividades que deben remitirnos antes de una fecha determinada). Una vez que los alumnos realizen la actividad nos la envían a través de la plataforma y podemos calificarla. En definitiva, es una red privada que permite la interacción con nuestros alumnos y entre ellos de forma rápida y eficaz a través de internet. Si queréis más información sobre este servicio podéis descargaros y consultar los documentos que tenéis más abajo: guía de empleo, cómo crear una Comunidad y gestión de la Biblioteca También podéis ver estos tutoriales realizados por una maestra que explica a sus alumnos la forma de registrarse, enviar mensajes o adjuntar un archivo o hipervínculo. Para ampliar la información sobre esta aplicación podéis consultar este grupo de discusión creado en Internet en el Aula.